Blog

Coaching Ontológico: La Guía para Entenderlo (y Transformarte)

focus-on
Coaching

Coaching Ontológico: La Guía para Entenderlo (y Transformarte)

⏱️ Tiempo de lectura: 20 minutos|📘 Nivel: Básico – Intermedio

Menú del Día

1. ¿Onto-qué? Empecemos por el principio

Seguramente has escuchado la palabra “Coaching” hasta en la sopa. Hoy en día hay coaches de nutrición, de sueño, de fitness e incluso de cómo organizar tu armario. Pero cuando le agregamos el apellido “Ontológico”, la cosa suena a clase de física cuántica o a enfermedad de los huesos.

Relájate. No es nada de eso.

La palabra viene del griego Ontos (Ser) y Logos (Estudio). Literalmente es el “estudio del ser”. Pero como prometimos que esto es sencillo, digámoslo así: El Coaching Ontológico es el entrenamiento para dejar de ser una víctima de tus circunstancias y convertirte en el diseñador de tu propia vida.

Imagina que tu vida es un barco. Hasta hoy, quizás has sentido que el viento (tu jefe, tu pareja, la economía, el tráfico) decide a dónde vas. Tú solo corres de un lado a otro ajustando las velas para no hundirte. El Coaching Ontológico Individual te enseña que tú no eres el barco, ni el viento. Tú eres el capitán. Y aunque no controlas el viento, tienes el control absoluto del timón.

2. El secreto de las “Gafas Sucias” (El Observador)

Este es el concepto más importante que vas a aprender hoy. En Neurona lo llamamos “El Observador”.

Imagina que dos personas, Ana y Luis, pierden el vuelo para sus vacaciones.
Ana piensa: “Es una señal, seguro el avión se iba a caer. Mejor vamos a cenar rico en el aeropuerto y tomamos el de mañana”. Ana se siente tranquila.
Luis piensa: “Soy un idiota, siempre me pasa lo mismo, estas vacaciones ya se arruinaron”. Luis se siente furioso y miserable.

El hecho es el mismo (perdieron el vuelo). La realidad externa es idéntica. Pero la experiencia es opuesta. ¿Por qué?

Porque no vemos el mundo como es; vemos el mundo como somos. Todos llevamos puestas unas “gafas” invisibles formadas por nuestra cultura, nuestra familia, nuestras heridas de infancia y nuestras creencias. El Coaching Ontológico no trata de cambiar el mundo (no podemos hacer que el avión regrese), trata de limpiar tus gafas o cambiarlas por otras que te sirvan más.

Cuando cambias la forma en que observas las cosas (cambias el Observador), las acciones que tienes disponibles cambian y, por arte de magia, tus resultados cambian. Eso es lo que hacemos en nuestros programas de Impulso Profesional: cambiamos tus gafas para que veas oportunidades donde antes solo veías puertas cerradas.

3. La Santísima Trinidad: Cuerpo, Lenguaje y Emoción

Muchos creen que el coaching es solo “hablar” o “pensar positivo”. ¡Error! Los seres humanos somos un sistema de tres patas. Si una pata cojea, la mesa se cae.

A. El Lenguaje (Lo que digo)

No solo describe la realidad, la crea. Si te levantas y dices “qué día tan horrible me espera”, tu cerebro buscará confirmar esa profecía. Tus palabras son hechizos.

B. La Emoción (Lo que siento)

Las emociones son el combustible. Puedes tener el mejor plan de negocios (lenguaje), pero si tienes miedo paralizante (emoción), no vas a levantar el teléfono. El coaching te enseña a navegar la emoción, no a reprimirla.

C. El Cuerpo (Cómo me muevo)

Aquí es donde fallan muchas terapias tradicionales. Tu cuerpo guarda memoria. Si andas por la vida con los hombros caídos y la mirada al suelo, es biológicamente imposible que te sientas un líder exitoso. A veces, para cambiar la mente, primero hay que cambiar la postura. (Por cierto, esto lo trabajamos muchísimo en nuestras sesiones de Senderismo Consciente, donde el movimiento desbloquea la mente).

La Regla de Oro: Debe haber COHERENCIA entre los tres. No puedes decir “estoy feliz” (lenguaje) con cara de funeral (cuerpo) y sintiendo rabia (emoción).

4. Coaching vs. Terapia vs. Consultoría (La gran duda)

Esta es la pregunta del millón. Vamos a explicarlo con la metáfora de aprender a andar en bicicleta.

  • El Terapeuta (Psicólogo): Se enfoca en por qué tienes miedo a la bicicleta. Quizás explora si te caíste de niño o si tus padres te prohibieron pedalear. Busca sanar el pasado para que puedas funcionar en el presente.
  • El Consultor / Mentor: Es un experto ciclista. Se sube a la bici, te dice “mira, se hace así, pon el pie aquí y pedalea asá”. Te da la solución técnica basada en su experiencia.
  • El Coach Ontológico: No te dice cómo pedalear ni te pregunta por tu infancia (a menos que sea relevante hoy). Te pregunta: “¿A dónde quieres ir con esa bici? ¿Qué te impide subirte hoy? ¿Quién estás siendo cuando te rindes?”. Te acompaña mientras tú pedaleas, sosteniendo el asiento hasta que encuentras tu propio equilibrio.

Si buscas mejorar el rendimiento de tu empresa con soluciones externas, necesitas consultoría. Si buscas que tus directivos encuentren sus propias respuestas y desarrollen liderazgo, necesitas Coaching Ejecutivo.

5. El Lenguaje no es inocente: Palabras que crean realidades

En el mundo del Coaching Ontológico, decimos que el lenguaje es “generativo”. Genera ser. Genera futuro. Hay dos tipos de actos lingüísticos clave que debes conocer:

Las Afirmaciones (Hechos)

Son descripciones de la realidad que pueden ser verdaderas o falsas.
Ejemplo: “Llegué 10 minutos tarde a la reunión”. (Esto se puede medir, es un hecho).

Los Juicios (Opiniones)

Aquí es donde se arma el lío. Los juicios viven en quien los emite, no en el hecho.
Ejemplo: “Soy impuntual” o “Soy un desastre”.

El problema es que tratamos nuestros Juicios como si fueran Afirmaciones. Decimos “Soy malo para las ventas” como si fuera una verdad biológica inmutable (como decir “tengo ojos cafés”). El coaching te ayuda a desafiar esos juicios: ¿Según quién eres malo? ¿Comparado con qué? ¿En qué situaciones sí has vendido bien? Al pasar de “Soy un desastre” a “Hoy cometí un error puntual”, recuperas tu poder.

Las Declaraciones

Son palabras que cambian el mundo al momento de decirse.
“NO”: Marca límites y define tu dignidad.
“SÍ”: Abre puertas y compromisos.
“NO SÉ”: Es el primer paso del aprendizaje. Si no admites que no sabes, no puedes aprender nada nuevo.
“GRACIAS”: Construye relaciones y reconocimiento.
“PERDÓN”: Libera la carga del pasado.

6. Los Enemigos del Aprendizaje (¿Por qué me estanco?)

¿Alguna vez has querido aprender algo nuevo pero terminas abandonando? Probablemente te encontraste con uno de estos villanos internos:

  1. La ceguera cognitiva: “No sé que no sé”. Crees que ya lo sabes todo sobre un tema y cierras la puerta.
  2. El “No tengo tiempo”: La excusa reina. En realidad, no es falta de tiempo, es falta de prioridad.
  3. La incapacidad de decir “No sé”: Te da vergüenza admitir ignorancia por miedo a parecer tonto (muy común en altos ejecutivos).
  4. Querer tener todo claro todo el tiempo: La confusión es parte del aprendizaje. Si no toleras la confusión, no avanzas.
  5. La gravedad: Tomarse a uno mismo demasiado en serio. Aprender requiere jugar y equivocarse.

Identificar cuál de estos enemigos vive en ti es el primer paso en nuestros procesos de Coaching Personal.

7. ¿Qué pasa realmente en una sesión?

Si nunca has estado en una sesión con Neurona, puede dar curiosidad. No hay diván, no hay hipnosis, ni te leemos las cartas. Es una conversación. Pero no una charla de café.

1. El Quiebre: Tú traes un tema. Algo que “te duele” o te molesta. “No me llevo bien con mi jefe” o “No logro bajar de peso”.
2. La Indagación: El coach te hace preguntas incómodas pero poderosas. No para saber el chisme, sino para que tú veas tus “gafas”.
3. El Espejo: El coach te muestra lo que no estás viendo. “Te escucho decir que quieres ascender, pero tu cuerpo se encoge cuando lo dices. ¿Qué miedo hay ahí?”.
4. El Nuevo Observador: ¡Eureka! Te das cuenta de que el problema no era tu jefe, sino tu incapacidad para poner límites.
5. El Diseño de Acciones: De nada sirve el “darse cuenta” sin acción. Sales de la sesión con una tarea concreta: “El martes voy a tener esa conversación pendiente”.

8. ¿Para qué me sirve esto en la vida real?

El Coaching Ontológico no es teoría, es 100% práctico. Aquí hay ejemplos reales:

  • En el Trabajo: Dejas de quejarte de tu equipo y empiezas a hacer “pedidos” efectivos y promesas claras. Mejora tu liderazgo y reduce el estrés.
  • En la Pareja: Aprendes a escuchar para comprender, no para responder. Entiendes que el otro es un “otro” legítimo, no una extensión de tus deseos.
  • Contigo mismo: Bajas el volumen a tu crítico interno (ese que te dice que no eres suficiente) y te tratas con más compasión y ambición sana.

Es la herramienta definitiva para pasar de la “Preocupación” a la “Ocupación”.

9. Conclusión: De víctima a protagonista

Nadie nos dio un manual de instrucciones para ser humanos al nacer. Aprendimos copiando a nuestros padres, maestros y amigos. Muchas de esas copias tienen errores o ya están obsoletas. El Coaching Ontológico es la oportunidad de reescribir tu propio manual.

No se trata de convertirte en alguien más. Se trata de quitarte todas las capas de miedo, juicios y creencias limitantes que te impiden ser quien realmente eres.

¿Estás listo para dejar de ser un extra en tu propia película y tomar el papel protagónico?

¿Te cayó el veinte?

La teoría está muy bien, pero la transformación solo ocurre en la práctica. Agenda tu primera sesión exploratoria y experimenta el poder de cambiar tu observador.

Agendar Conversación